dilluns, 17 de desembre del 2007

Mi amor


Diego - Amado novio mío =)
Cargado originalmente por Catalonus ♥
¿Te acuerdas de ese día viernes cuando quedamos en la esquina de Plaza Italia a las once de la mañana?, o de esa vez, seis años después...uff...cuando nos encontramos llegando al lugar donde se nos hizo costumbre comprar un Viceroy rojo y otro azul?...¿Y cuando me diste en Santa Isabel esos dulces que tu papá había comprado para ti, y que terminaste regalándome porque sabías que eran mis preferidos?

Yo me acuerdo de todas esas cosas. De cuando estábamos viendo nuestra primera película juntos y me diste la mano, pero yo no me atrevía a darte un beso siquiera, y pasamos casi dos horas mirándonos y hablando tonteras porque ninguno sabía cómo reaccionar. Me acuerdo que me mirabas los dedos y me decías que tenía las manos tan blancas y con tantas pecas que te daba nervios, y me dijiste que te gustaba mucho me pelo colorín, pero yo me puse roja y me fui a la cocina a buscar leche...Arg, me ponía tan imbécil que no sabía cómo actuar...y tus ojos megaverdosos en enero se ponían más lindos...No sé, era todo tan perfecto, tan lindo, tan...como tú.

Una noche, cuando estaba donde mi amigote y me llamaste para que fuera a ver "Dreams" a tu casa y yo moría de frío. tengo ese recuerdo como si fuera hoy, y estábamos tocando piano a las 2 de la mañana (por suerte tu mamá no escuchó o nos asesinaba) jajajaja...y nos caímos de la silla por estar jugando como dos enanos inconcientes. Aw...lo pasé tan bien esa noche, porque después estaba jugando con tu Mac y tú ordenabas las camisas porque te reté por tu desorden incomprensible. Me dió frío de nuevo y me metí en tu cama mientras arreglabas la pantalla del compu para que yo viera la peli y me querías dar café para que no me congelara, pero a mi ni siquiera me importaba. Te obligué a ponerte calcetines y taparte con el tuto rojo porque no querías hacerlo, y miraste con la misma cara que tienes en esta foto, así como si te diera entre ris y enojo todo lo que hago jajaja.

Al final no vimos la película porque yo soy un camote molestoso que te hace cosquillas y apagué la pantalla para que no vieras que estaba roja cuando me dijiste que yo era la más bonita del mundo. Esa noche fue tan amor...cuando me hacías dibujitos en la espalda y me pintabas estrellitas con un plumón, y después me dabas besos en cada estrella para que nunca se me olvidara el camino donde habías escrito "te amo" 4 ó 5 veces. Escuchamos a Vitor Ramil y me cantaste una canción tres veces, hasta que me la aprendí.

Llegó tu hermana y nos miró con cara de que estábamos locos, y lo estábamos. Creo que todavía nos faltan tornillos, pero somos tan felices, Diego, que no sé cómo controlar la risa cuando te escucho la voz, o cuando me dices que me amas y me duele el estómago como hace 7 años, cuando por primera vez alguien me dijo que yo sí era bonita y que le gustaba mi pelito colorín y corto como niño (ése fuiste tú, preciosi).

Recuerdo que esa noche de abril fue la más bonita antes de tu viaje. La más bonita de cuando aún hacia frío y yo no me quería acostumbrar a la lluvia que amenazaba con caer en cualquier momento. Fue todo tan hermoso que quiero grabar todos los detalles, cuando me contaste que alguien había sacado la cadena de tu bici y yo me reí de ti, o cuando íbamos por Dublé Almeyda y pasó una camioneta a 1000 por hora y casi nos atropella a los dos, y me diste la mano tan fuerte que creí que me la ibas a sacar...

Ahora me acuerdo de eso y te echo de menos, y pienso en qué sería de mí sin ti a mi lado, pero no puedo imaginarme nada más que una nube, como las nubes que tanto le gustan a Rebeca y que se han hecho parte de mi vida...No imagino NADA en este mundo sin ti y no sé por qué, pero cuando me dijiste que íbamos a estar juntos hasta viejitos, yo te creí y te sigo creyendo. Sigo pensando que pronto vamos a poder hacer nuestras vidas mirándonos a los ojos todas las mañanas y todas las noches, o que podremos dormir abrazados, como la semana anterior, cuando me decías que mis pecas eran como estrellas pegaditas en un papel muy blanco, y me dabas una mano con fuerza, me besabas la mejilla y te dormías lentamente...

Quiero pasar todos los días de mi vida contigo. Todos, todos, todos. Estoy feliz de la oportunidad que le dimos a esto, aunque por un momento creímos que ya no daba más y acá estamos.

El jueves son 7 años y yo te seguiré amando igual que cuando tenía 14 (L)

dilluns, 10 de desembre del 2007

dimarts, 13 de novembre del 2007

Un día

Un día hice una broma y te molestó tanto que dejaste de hablarme. Un día martes, o miércoles, creo...y luego dijiste que tenías que cumplir con esa obligación tuya que siempre he odiado y de la que sentí celos durante mucho tiempo.

Un día, hace un año, dijiste que nada ni nadie podría romper "nuestro" cristal. Y mira qué maldita es la vida, porque el cristal se empezó a romper de a poco, sin que te dieras cuenta. No fue tu culpa, tampoc fue mía; las cosas pasan cuando deben pasar y eso me lo enseñó mi mamá mucho antes de que esto empezara a hacerse polvo.

Recuerdo cuando tuvimos esa conversación sobre los viajes, los lugares que queríamos visitar juntos, nuestros planes de llenar un álbum de fotos y de tocar alguna canción inventada por nosotros. También recuerdo el día que estábamos en la plaza comiendo esos dulces robados a tu papá, y el loco de la botella plástica que cantaba de madrugada.

Hay tantas cosas que podría rescatar, pero por una de ellas hay dos más que quisiera olvidar. No te diste cuenta, ni yo, pero la eternidad en dos segundos se volvió agua sucia y lo sucio se saca antes que te haga daño, que te enferme y que acabe por matarte.

Un día...un día trece, donde el calendario marcaba tu santo (santo, santísimo mío), fue el día en que me dí cuenta que la cojera era irreparable, que amarse a veces no es suficiente para ser felices y, lo que más me dolió, fue darme cuenta que de pronto tu razón de vivir se había convertido en la peor de tus cruces.

Y te quiero tanto que prefiero salir de acá. Te amo tanto, que no quiero que tu espalda se llene de heridas por el peso de la situación; es tanto lo que te amo, que decidí dejarte caminar solo, porque llegó el momento en que ya pudiste ponerte de pie sin mi ayuda y mi tarea estaba terminada.

Un día vas a darte cuenta de que todo esto es por ti, y verás que de verdad mi amor por ti fue tan grande, que debía dejarte ir.

dilluns, 8 d’octubre del 2007

PERRA

Dime una cosa, perrita...¿qué mierda quieres? No entiendo qué te hice, no entiendo qué pasa por tu cabecita loca; tampoco entiendo por qué tanta mierda en tu vida, por qué tienes que destruir a todo el mundo, ¿tanto te cagaron la vida que no eres feliz ni dejas serlo al resto? ¿tanto te gusta ser la guinda de la torta que no soportas que alguien te gane aunque sea en algo tan mínimo?


De verdad me gustaría saber los por qué de todas y cada una de mis dudas. Me gustaría, también, entender por qué eres tan enferma y por qué tienes la necesidad de inventar cosas. Tu imaginación no tiene límite, me impresionas y hasta me gustaría tener una mente tan tejedora como la tuya porque quizás la usaría para escribir la mejor de las novelas o el mejor guión de cine. En eso debo reconocer que te admiro, pero me sigues dando asco.


Me asquea tu necesidad enfermiza de hacer sentir menos a los demás, tu doble estándar, tu discurso barato de “apoyo la causa social, pero me dan asco los 'rotos''”, tu pensamiento político absolutamente fundado en el resentimiento (aunque tu utopía me da lo mismo, pero se lleva a la práctica en todos los aspectos de tu vida), tu misma amargura, tu odio por la gente que es más feliz que tú; me asquea tu incapacidad de ser feliz cuando los demás lo son, tu infinita envidia de todo el mundo, tu obsesión por ser reconocida, por tener más que todos los demás si por dentro estás como un aerosol agujereado.


Primero maquinaste un rumor que, te juro, hasta yo hubiera creído si no tuviera dos dedos de frente (pero tengo tres, perrita, que no se te olvide). Después, te dedicaste a ir de “buena persona” hablando cosas con una escuela entera porque querías “hacer el bien” y luego, inteligentísimamente, diste vuelta toda la situación para quedar como blanquísima paloma. Casi lo logras, en serio; incluso te creí por...¿cinco segundos? No soy ni tonta ni mucho menos, pero tú no pensaste que yo ya te sabía todas y cada una de las artimañas...


Wathever...Primero quise pensar que no hacías las cosas con mala intención, ¿sabes por qué? ¡porque yo te quería, perra de mierda! Porque yo, por un momento, pensé que eras una buena persona, que eras una de las piezas que armaban el rompecabezas de una vida perfecta, porque de verdad creí en lo que me pintaste de “amistad” y porque, además, sé que fui la única idiota que te defendió cuando todo el mundo decía la más absoluta verdad sobre ti: que eras una mierda de persona, egoísta y malintencionada. Pero yo, grandísima ingenua, te creí y hasta llegué a crear lazos con gente cercana a ti, a los que quiero todavía, porque no tienen la culpa de no saber lo que de verdad eres.


Me da pena, ¿sabes? Siento una profunda lástima por la gente que no sabe a quien tiene al lado, pero yo no soy nadie para abrirle los ojos al resto, porque no me interesa. De verdad, si hay algo que aprendí de ti, es a no ser egoísta y a seguir siendo fiel a mis valores y principios, a mi concepto de la lealtad, pero tampoco me voy a dar el trabajo de divulgar y vociferar como las viejas amargadas, ni a hablar sobre ti, porque cuando termine este texto, ya habrás desaparecido de mi vida para siempre.


No me interesa ni siquiera pelear contigo, ni gastar mi energía, mis neuronas ni mi aire discutiendo con una persona a la que las cosas le entran por el oído derecho y le salen por el izquierdo. La verdad es que ni siquiera me interesa seguir dándote tribuna ni a ti ni a las cosas que inventas, ¿sabes por qué? Porque NO VALE LA PENA tratar de enderezar una mente torcida, así de simple.


Ahora, si tanto te molesta que me vaya bien, que sea feliz, que tenga una familia absolutamente gloriosa, que mi novio me ame tanto como yo a él, que mis amigos sean los precisos y , además, los mejores...lo siento, darling, no es mi culpa saber hacer bien las cosas. Tampoco es mi culpa saber llegar a las personas, ni ser una persona que no se avergüenza de su religión anglicana, ni de su pensamiento político que ya todos mis cercanos conocen; no es mi culpa tener una capacidad de síntesis que a ti te gustaría tener, o el mismo “don” (como dice una muy buena amiga mía) de poder transmitir sentimientos a través de las letras.


Creo que tampoco soy culpable de ser una persona transparente, que no tiene que esconderse en un bonito peinado. Soy 4 ojos, soy desgarbada hasta decir basta, no le caigo bien a todo el mundo, soy lo menos cercano al gusto popular y, además, tengo amigos homosexuales (sé que te dan asco aunque vayas de tolerante por el mundo) de los que me siento demasiado orgullosa, y con todo eso, tengo algo que tú no tienes: LA MENTE SANA y sin rencores por el resto de la gente.


Si quieres seguir hablando de mi, lo encuentro increíble, ¡estupendo! Me encanta que la gente tenga motivos para hablar de mi, aunque hablen pestes. Soy tan egocéntrica y narcisista que me gusta restregarte en la cara que mi vida no podría ser mejor de lo que ya es, y que eso, notoriamente, te molesta tanto que “necesitas” calumniarme, hablar mierda y tragártela porque incluso te la crees.


Anda, sigue diciendo cosas de mi, de lo “fracasada” que soy (así me pintas con el mundo, ¿cierto?), de lo “enferma” que estoy, de la “gran imaginación que tengo” y que me llevó a inventarme un novio (Jajajá, es lo más divertido que has dicho en tu cerda vida) porque “pobrecita, es fea y nadie la pesca”. ¡Vamos, sigue, sigue! Es que no tienes la mínima idea de lo que me regocijan tus inventos, eres genial, en serio.


Sigue diciendo que “me viste llevar una crónica hecha a un certamen”. Niña, ¡por Dios Santísimo! Entiende de una puta y buena vez que aunque digas lo que digas nadie te cree, que no tengo necesidad de utilizar artimañanas en clases ni en los certámenes para que me vaya bien, porque en otras asignaturas me va pésimo (con Doris, por ejemplo), pero mi capacidad infinita de escribir la tendré siempre, y a ti te gustaría ser un poco como yo (aunque ni tanto, porque no soy una Diva como tú) o tener la mitad del cerebro que tengo yo, para no andar dándotelas de culta hablando temas que sólo has leído una vez por Google.



Hay una cosa que se llama DECENCIA y tú no la tienes, eso quedó claro. Me das asco, pena, lástima y por sobre todas las cosas de este mundo espero que no termines más amargada de lo que ya estás.

dimarts, 25 de setembre del 2007

ARG

Nací bajo el regente de LEO, un 9 de agosto de 1986. Se dice de LEO: "Las leonas son implacables cuando se trata de defender sus convicciones y sentimientos. Cuando se enamoran lo hacen a fondo y sin reserva alguna; ha nacido para ganar y no soporta la derrota. Desprenden gran personalidad y eres fogoso, apasionado y ardiente en todo lo que te propones en la vida. Entre tus cualidades no está rendirte; como tu símbolo el león eres luchador y no caes ante ninguna dificultad que se presente. Tienes el éxito asegurado siempre que dejes de lado el orgullo y la arrogancia que a veces te caracteriza".

Todo eso, en mi caso, es verdad; soy arrogante cuando quiero y a veces me excedo; también tiendo a ser la peor de las PERRAS cuando tengo que defender lo mío y no soporto que alguien que no me llega a la mitad me gane. Entendido esto, creo que será más fácil la comprensión de mi texto, aunque sé que hay miles de puntos de vista al respecto y no espero que todos estén de acuerdo conmigo. Es la gracia de exponer, ¿o no?

Soy de las personas que luchan encarecidamente por lo que quieren, pero esto no va acorde a la frase: "El fin justifica los medios", nunca caigo tan bajo, eso es para zorras de otra índole. No estoy escribiendo con el fin de que alguien venga a decirme que soy de una forma o de otra, porque nadie sabe más de mi que yo misma.

Cuando siento que mi territorio, mis logros, mi espacio y mi individualidad están siendo atacados, tengo la reacción normal que cualquier persona de carácter fuerte y complicado (además de insoportable), como el mío, tendría. No voy a dejar que venga cualquiera a poner los pies en polvorosa, conmigo no. Estoy con la convicción de que lo que he conseguido con esfuerzo no me lo va a quitar nadie.

No he pasado noches de insomnio, malos ratos (buenos también), comidas de cerebro ni rabias, todo eso para armar mi camino sin cagarle la vida a nadie, porque soy honesta y no necesito aserruchar pisos para llegar hasta donde estoy, ni para tener lo que ahora (gracias a Dios también) he conseguido; tampoco he sufrido mil y una cosas para que venga "alguien" con cara de imbécil a intentar quedarse con lo que es MIO.

Soy posesiva, pero cuando las cosas te cuestan sudor y lágrimas, creo que vale la pena ponerse fiera y defender tus intereses. Me colapsa un poco la situación de tener que estar despotricando como YEGUA, porque así estoy en este momento (si quieren se matan de risa, que no me importa) por culpa de una PUTA persona que va de "tengo buenas intenciones con todos", pero en el fondo su único objetivo es quedarse con lo que YO logré con esfuerzo de años.

Por eso es que ahora justifico mi rabia (pero no la seguiré avalando), porque nada en esta vida es gratis y NO MEREZCO que venga NADIE a quedarse con lo que es mío.

Hablé del tema con mis personas de más confianza en la vida, los que me entienden aunque ninguno está de acuerdo con mi posición, porque todos somos distintos y ellos lo ven desde afuera, sólo esperando que me calme (escribiendo me he calmado bastante). Mi amiga Melokotona fue la primera a quien le planteé la situación y me dice que no saco nada comiéndome el cerebro porque de verdad sé que valgo más que alguien que sólo busca trepar; Samuel, mi amado, me dice que es normal que me sienta así, pero que tampoco es la idea estresarme, pero sí apoya que vomite todo en alguna página de word. Kossi, la comprensiva Kossi, me dice que en realidad perras hay en todos lados, pero dependerá de quién sea más inteligente y demuestre que a mi NADIE me va a ganar. Miguel sólo quiere que me calme, y ya lo logré.

 

diumenge, 12 d’agost del 2007

Test


* Yo tengo: 21 años, una casa, familia y novio.
* Yo deseo...: Básicamente, es una declaración de intenciones.
* Yo odio...: Casi todo.
* Yo escucho: Si dejo hablar, claro.

* Yo no estoy: Loca, sólo un poco zafada.

* Yo lloro: Si le presto atención al telediario...
* Yo pierdo: Nunca pierdo.

* Yo necesito: Que me quieran, es más, que me lo demuestren.

* Yo debo: 5 € a mi novio.
* Te duele: El orgullo.
¿SÍ O NO?
* ¿Alguna vez has espiado a alguien?: Sí, a un ex novio que me puso los cuernos.
* ¿Alguna vez has querido tanto a alguien como para dolerte?: .
* ¿Te han roto el corazón alguna vez?: Sólo una, y me vengué.

* ¿Tienes un secreto que no le hayas contado a nadie?: Muchos.

* ¿Alguna vez le has roto el corazón a alguien?: Sí, hace poco, pero era por su bien. * ¿Alguna vez te has enamorado de tu mejor amigo?: No, es GAY.
* ¿Pones tu reloj unos minutos adelantado?: Jamás, soy muy puntual siempre, no necesito hacer eso.

* ¿Crees en el amor?: Absolutamente.
* ¿Tienes miedo al compromiso?: No. Dejo que las cosas fluyan, me arriesgo. Me gusta vivirlo todo.
* ¿Te bañas todos los días?: Sí. Tres veces al día en verano.

* ¿Has tenido alguna vez un admirador secreto?: Sí, dos en el colegio; uno en la universidad el 2005 y ahora no tengo una idea xD

* ¿Te quieres casar?: Sí.

* ¿Te gustan las tormentas?: Me encantan.

* ¿Por qué fallaron tus relaciones anteriores?: Porque siempre estuve enamorada de mi primer novio, que ahora es mi actual.


¿QUIÉN ES?
* ¿La persona más rara?: Mi hermana cuando le viene la regla.

* ¿La persona más molesta?: V.

* ¿La persona que te conoce mejor?: A mí no me conoce nadie, por eso puedo seguir sorprendiendo.

* ¿El profesor más aburrido?: El de Diseño Gráfico.

OTRAS PREGUNTAS:
* Signo: Leo.

* Color de pelo natural: Rojizo.

* Color de ojos: Verde oscuro.

* Número favorito: 20.
* Estación del año favorita: Primavera.
* Deporte favorito: Paso total.

ALGUNA VEZ PODRÍAS...
* ¿Comer un gusano?: Jamás.

* ¿Matar a alguien?: A una persona en especial, sí, sólo si me hace una más.
* ¿Besar a alguien del mismo sexo?: Si besé a un gay, puedo besar cualquier cosa...

* ¿Tener sexo con alguien del mismo sexo?: Paso.
* ¿Lanzarte de un paracaídas?: ¡Vaya estupidez! Me mataría.
* ¿Cantar en un karaoke?: Soy carne de karaoke, baby.
* ¿Ser vegetariano?: Sí.
* ¿Emborracharte?: Qué clase de maníaco-depresiva sería si contestase que no...

* ¿Robar en una tienda?: No me atrevería xD

dimarts, 7 d’agost del 2007

Él.


Él hace que los amaneceres sean más bonitos, aunque todo sea frío y oscuro. Él hace que una ciudad entera se pinte del color que quiere; puede hacer sonreír a esos ojos en llanto y puede hacerme creer que de verdad vale la pena sufrir por algunas cosas.

Él me enseñó que no hay que estar abrazados para sentir el calor del otro, y me enseñó que 1 + 1 = 1...Incluso me enseñó a armar cigarrillos, a silbar, a cantar y a ver películas dramáticas sin llorar ni quedarme dormida.

Por eso lo amo, y porque en 25 días estará conmigo otra vez.

dijous, 19 de juliol del 2007

A veces.

A veces pienso que todo es una farsa que se mantiene en pie porque soy yo la única que trata de mantener en pie esa torre sin cimientos.

A veces...sólo a veces, creo que sería mejor dejar el espacio vacío y largarme; y que no sepan nunca más nada de mi, que aprendan a extrañarme y a vivir sin el soporte que yo les he dado.

A veces, quisiera hacerme invisible para que no me vieran y estar donde no quieren que esté, y que aprendan que no soy la tonta que ven de paso.

A veces, a veces me gustaría gritarte en la cara que sé todas y cada una de las cosas que has hecho y dicho, de lo que has ocultado y de las veces que me has hecho ver como una idiota.

Y otras veces me gustaría dejar todo como está, hacer la vista gorda y callar, como he callado durante años, una a una, las cosas que me desagradan de esa puta esfera en la que están ustedes (no mis amigos lectores), tropa de mal paridos y putas que merecen morir de sarna.





...No era la niña que esperaban, pero ustedes no eran lo que yo pensaba.

dimarts, 10 de juliol del 2007

Sólo yo sé cuánta falta hace...


Se fue hace una semana ya. Una semana y para mi es como si fuera un año.

Podría contar el número de veces que he llorado, las veces que ya he discutido con él por meras tonterías y las veces que he pensado cosas que no debería por el solo hecho de estar susceptible. Una semana, y aún no me acostumbro a que allá son seis horas más, a que no podré verlo el fin de semana, ni abrazarlo ni decirle nada de nada viendo esos ojos que me ponen la piel helada.

Hace siete días que no está y no puedo soportarlo...Quiero que vuelva, que septiembre sea mañana mismo y quiero pensar que esto nunca pasó, que nunca se fue...

dimecres, 27 de juny del 2007

Nadie dijo que ser una princesa fuera fácil.

Concepción de mis amores

Quisiera ser preciosamente invisible, como alguna vez en 2005, cuando el agua era mi mejor amiga y la almohada contenía todo lo que ahora llevo y me hace pesar cada vez más. Quisiera volver a ser tan invisible, que nadie note mi presencia; que nadie sepa que estoy acá, que nadie note que cada día es una nueva marca, y que nadie sepa que quiero irme pronto, muy lejos...

divendres, 22 de juny del 2007

El cielo está rosado


Maldito cielo que te pones rosa cuando te quiero gris...

Maldito tres de julio que está tan cercano, maldito el día en que cerré la boca y maldito el momento en que dijiste que te ibas...

Quedan once días, y siento que de a poco me van quitando el oxígeno.

dimarts, 5 de juny del 2007

Cansada

¿Te cuento un secreto?
Me siento mal y nadie puede hacer nada por mi, porque es un secreto que me guardo y me como todos los días, tres veces, como si fuera el desayuno, el almuerzo y la cena. En ese mismo orden me voy atragantando de cosas que al final hacen que todo esto sea insostenible.

Por un lado está él, el más lindo y el que más veces me ha hecho llorar. No sé si tenga la intención, ni sé si le toma el peso a las cosas que dice o hace (y a las que no hace). Quisiera poder decirle que me canso de ser la última en su lista; quisiera decirle que necesito un lugar más importante en si vida, que de verdad yo no le haré daño y que vivo en pro de su felicidad.

En parte, me he ido convirtiendo, de a poco, en su sombra. Anoche un amigo me decía que me estaba cagando la vida, y otras personas me han dicho lo mismo; me desgasto y ya ni siquiera sonrío...¿por qué? ni yo misma lo sé, y si lo sé, no quiero asumirlo. Todo esto me carga un kilo diario y siento que tengo los huesos molidos.

Quiero que sepa que pase lo que pase yo nunca voy a fallar; que no voy a recurrir a esas niñas malas de las que alguna vez le hablé. Quiero que derribe esa estúpida pared que interpone sólo para no hacerse daño por la separación. Me hace mal, me tiene sin energía y sin ganas; me consume, me enferma, me mantiene llorando casi todo el día y ya no sé qué hacer.

Lo otro es ella, la pequeña, a la que esa maldita enfermedad se está comiendo de a poco. No lo merece, los niños no merecen esos castigos, ni los padres merecen ver la agonía lenta de sus hijos.

La pequeña ya no tiene sangre, su deficiencia plaquetaria ha llegado al punto de no poder mantenerla despierta por mucho tiempo. Tiene la piel llena de moretones, le duelen los huesos y si la tocan, se le amorata la piel una vez más. Mamá debe darle la comida en la boca y ya tiene los documentos que le cancelarán este año de colegio.

No lo merece. Mamá no merece esto tampoco, ni papá, ni siquiera nosotros, como hermanos. Es todo esto tan injusto y yo no había querido abrir los ojos ante una realidad que estaba presente desde hace más de un año.

No quiero ver el deterioro de mi hermana. No lo acepto y nunca lo haré; y soy inmadura, en mi nivel de hermana mayor debería tener palabras más esperanzadoras, pero ¿cómo tener esperanzas ante lo que veo?

ME CANSÉ.

diumenge, 3 de juny del 2007

Plorar no val la pena...


Plorar no val la pena...

Debería esperar tranquila que llegue el tres de julio. Debería, pero no. No he podido dejar de pensar en eso una y otra vez; estoy ansiosa, nerviosa, triste y feliz a la vez...Me he sentido más insegura que nunca en la vida y he llegado a creer que lo mejor sería ocupar el tiempo en otra cosa, pero ¿en qué? Casi toda mi vida se va con una chaqueta azul y un maleta verde, imponente. Santiago, Madrid, Barcelona. Destino final que quisiera detener y no puedo.

Soy egoísta, soy muy egoísta y no tengo reparo en decirlo. He llegado a pensar que no lo merezco, o que él no merece mi actitud, por eso he callado y he llorado en silencio. No quiero que se vaya, no quiero contar sesenta y un días desde el tres de julio en adelante...pero ya no puedo impedirlo. Pasaje en mano, con fecha y hora, las 9,45 a.m. y yo en ese minuto estaré en la fría cama viñamarina, durmiendo sola, porque NI DE BROMA iré a despedirlo al aeropuerto. No es lo mío, no voy a llorar nunca delante de él, lo prometí, no a él, sino a mi misma.

Debería pensar que es SU OPORTUNIDAD, que es lo que él quiere hacer de su vida y que yo, como compañera de vida, debería alegrarme, porque será felicidad mutua a futuro, ¿Y qué mierda me importa si yo lo quiero conmigo?

No pretendo hacerlo quedar en Santiago un minuto más. Si tiene que partir, que lo haga, que yo confío en él y sé que volverá el mismo que se va el puto tres de julio. Sé que es el mismo Diego que yo amo y el mismo que me ama con esa intensidad de la última noche de cama compartida.

Me importa su felicidad y es por eso mismo que me guardaré las ganas de tomar ese billete y meterlo en la trituradora de papeles que tengo en el clóset. Quisiera decirle que estoy contenta y que espero ese perfume que me prometió en mi cumpleaños, pero estoy triste, más triste que nunca...


Hoy es tres de junio y la cuenta regresiva comienza... Vamos en el día 30, mañana ya serán 29 y horas.

Y, ¿saben una cosa? Llorar no vale la pena, porque regresará. Es mi único consuelo.

dimarts, 1 de maig del 2007

Ains...




Sé que no soy una persona perfecta y nunca lo seré.

Le tengo miedo a los gatos y a las arañas, no soporto que alguien trate de cambiar mis cosas de lugar y disfruto mucho el vivir sola; estudio periodismo, pero es tanta mi desconformidad con los medios, que no tengo televisión en mi casa y no quiero tenerla, tampoco me gusta la radio, pero sí disfruto leyendo cuanto diario se atraviese por mi camino (sea éste una mierda de diario, o sea considerado el mejor de todos). No me gustan las zanahorias, es que me dan un asco que no te lo explico, pero me encanta comer legumbres y pescado; cuando estoy nerviosa fumo sin parar y me lleno el estómago de cafeína hasta que el colon me revienta y siento dolores que me hacen poner de un humor de mierda que ni mi sombra me soporta. Me gusta usar toda la cama y sé que siempre termino dejándote en el rincón más pequeño y a un paso de caer.

Sé que soy excesivamente cargosa y que a veces te ahogas de tantos abrazos. Me gusta hablar de mis hermanos y coleccionar fotos de mi familia, pero no me gusta exponerte a ti al lente (y a ti tampoco te gusta que lo haga). A veces hablo como idiota, y no sé por qué tengo un tic nervioso que me hace poner una ceja de manera extraña. Me encantan los accesorios lindos y femeninos, pero no los uso porque me parecen incómodos. Como demasiado en algunas ocasiones y no puedo hablar por teléfono más de dos minutos, pero contigo puedo pegarme una hora y me da igual si es larga distancia, porque siempre tengo cosas que decirte.

También estoy conciente de que soy celosa y a veces peco de una madurez que ni mis sobrinas poseen con su categoría de kinder-girls. Me ahogo cuando voy en el metro y no soporto que me hablen desde lejos. No me cae bien la gente que no me mira a los ojos cuando habla y detesto a las mujeres que me dicen que soy un macho, porque en realidad no lo soy (tanto...). Me encantan los Loop verdes, pero detesto los rojos porque no tienen ese toque ácido que los caracteriza. Tengo más de diez alergias médicamente detectadas y mis ojos están tan ciegos que no puedo ver películas subtituladas si no llevo las gafas puestas.

Tengo la cadera ladeada dos centímetros y creo que a veces camino como pato. No puedo desprenderme de mis zapatillas y me cuesta mucho no ponerme roja cuando me dices cosas lindas. Tengo miedo a morir ahogada y siento un pánico tremendo cada vez que creo que la tierra tiembla; me gustan las películas italianas y no soporto el acento francés de los hombres porque se me hace afeminado. Odio a la gente que te dice tus defectos todo el tiempo, pero nunca han visto que son peores que uno; también me caen mal los taxistas porque creen que una es millonaria y puede pagarles la vida por llevarte de un extremo a otro de Santiago, como si a mi me sobraran las cuentas bancarias y no tuviera más cosas importantes en las que gastar el dinero del fin de semana.

No me gusta la cerveza ni el chocolate blanco, porque me da la sensación de exceso de dulce, pero adoro los Rolls de maní y los Chubi de color azul, porque son los más bonitos (al carajo si saben bien o mal, que a mi ni siquiera me importa). Nunca en la vida me he cambiado los aros, porque los que tengo son mis preferidos y me los regaló mi papá cuando yo tenía 8 años. Tengo el complejo de Elektra y sé que a mi edad no debería, pero es que amo a mi padre y cada vez que lo veo me cuelgo de su cuello, aunque mi mamá me diga que lo deje en paz porque ya no tengo edad para berrinches.

Me encantan los niños, los perros, las noches en la playa y la torta de frambuesa. En la universidad nunca almuerzo, porque creo que la comida tiene sabor a plástico y no sé quién la preparó, entonces hay días en los que mi almuerzo-cena pasa a ser una sola comida y luego a las 3 de la mañana me despierto a desayunar; tengo un horario de locos y no duermo lo suficiente. A veces lloro por cualquier cosa, pero generalmente es porque te echo de menos o porque me llegan los días desagradables de esos que prefiero no hablar porque ya me pone el humor de mierda otra vez. Siento que a veces te extraño demasiado y me hace mal, pero me encanta esa sensación hueca que tengo en el estómago cada vez que te veo y el temblor en las manos que siempre intento disimular y que, por suerte, nunca has notado. Soy una histérica y a veces me muerdo la lengua para no responder a tus bromas con una pesadez de las mías, aunque ya sabes mecánicamente todas mis reacciones.

Me gusta darte besos hasta que veo que ya estás harto y decirte que te amo hasta que suene como disco rayado; me gustan tus ojos y tu sonrisa, tus pecas (que ahora son mil más que antes); me gusta toda tu música y me gusta que se te olviden las notas cuando tocas algo en el teclado. También me gusta que te preocupes en exceso, porque aunque yo me ría, eso me hace sentir bien y me gusta que a veces creas que soy muy chica para salir sola...Y te amo tanto que me gusta todo de ti, y quiero tener mil momentos felices contigo; quiero que tengamos una canción especial y una foto preferida que nadie más pueda ver, porque será sólo nuestra. Quiero que tengamos dos perros y verte abrir los ojos cada mañana por todo lo que me queda de vida...Quiero que el tiempo no pase nunca cuando esté contigo y quiero que me digas que me amas de la misma forma en que lo dijiste cuando la única luz que había era la de tu sonrisa.

Y aunque yo no sea perfecta, eso ya no me preocupa, porque estás acá, conmigo y me amas tanto como yo a ti. Entonces, ya no me importa ser una persona especial para nadie más que para ti, que con toda esta larga lista de cosas, me sigues queriendo siempre más y haciéndome feliz como no debes tener una idea, porque a veces me cuesta decirte lo importante que eres, porque todo el tiempo tengo miedo de sonar cursi y repetitiva, pero ahora lo sabes y ya pude descargar todo esto que estoy sintiendo. Puedo decir que te echo de menos y que anoche mientras dormía, quise darme la vuelta para abrazarte, pero no estabas, ¡maldita distancia! Después me costó una hora poder dormir, y es que cada minuto te extraño más...

dimarts, 10 d’abril del 2007

És injust...


És injust, totalment injust que hagi de passar tot aixó ara, justament ara. No em sembla bé, o potser jo sóc la més gran de les meves desgràcies i m´he d´aguantar tota la vida. Al final de tot t´hauré de donar la raó i no serà d´aquelles coses de dir perque callis, sinó perque la tinguis. Maleïdes siguin les teves estúpides teòries, maleïdes.

divendres, 30 de març del 2007

¡Por fin publicamos!

Luego de muchos meses de espera, acá está la edición Nº4 de "Hoja de Papel", la revista de cuento y poesía para la cual estoy escribiendo desde el 2006, y ahora, participando como miembro del equipo editorial. El lunes, cuando llegué a la universidad me enteré que estaban listos los ejemplares y me fui a buscar algunos para mi madre y otro para Diego, mi novio, que está ansioso por leerme, aunque no sé si la línea de la revista sea de su agrado, pero en fin, estoy muy contenta.

Otra cosa importante de esta semana es que mi novio amado me confinrmó que viene el jueves, para quedarse hasta el domingo, y con todo lo que lo echo de menos, la noticia me viene genial. Lo extraño tanto como ni se imaginan...

...Y pensar que en 6 días estará aquí, conmigo :D

dissabte, 17 de març del 2007

Regresé


Ya, regresé, por fin. La verdad es que he tenido millón y medio de cosas por hacer; que entre viajes, compras, la universidad, Diego y sus cosas, mis cosas...y otras que no puedo decir en este horario [hummm...lalalá], fue que me anduve desapareciendo de la blogósfera, y creo que igual tuvo sus beneficios, tengo menos dañada la espalda que en enerol, por ejemplo.

Bien, ya es 17 de marzo, y la puta que inventó este mes, que me tiene más que cansada en poquitos días. Ay, pero es que con la toma de ramos, las matemáticas, la economía, que el diseño y la que te parió; los mechones, la agenda, las fiestas a las que no fui, la regla que me llega sin avisar y tantas cosas...estoy cansada y tengo que descargarlo, I'm sorry...

Igual fui feliz hoy y me reí un poco cantándole al teléfono a mi novio, que sé que debe estar en este minuto en la ducha, porque recién llegó de jugar a la pelota y sepa Dios si ganó o perdió, pero es cosa de TODOS los sábados el partido con los amigotes en Ñuñoa. Y, ya, no lo culpo, si yo hubiera sido hombre sería igual, incluso sería un borracho, cosa que mi novio no es [gracias a Dios Santísimo], aunque no vamos a venir con cosas, porque se mete la misma hierba que yo cuando está estresado.

En fin, lo echo de menos, como siempre y ahora quiero apretarle los mofletes blanquitos que tiene, pero me aguanto hasta quizás cuándo, porque ahora sólo tengo derecho a preocuparme de la alergia que me tiene sin respirar y de las compras que tengo que hacer para la casa. Me angustia a veces tanta mierda y tanto dinero que se me va en cinco minutos, pero bueno, es lo que tiene vivir sola, a mi nadie me obligó y así llevo ya tres años, felices, claro.

Asumo que he tenido problemas "espacio-tiempo", y es que yo soy así, para los que me conocen, lo saben de sobra. Ahora he esperado como una loca que sea lunes y por fin tener clases en serio, pero no sé...tengo ganas de irme a la playa unos días con él, y está en Santiago, lejos. Y yo siento celos de sus amigos, porque lo ven mucho más que yo; y celos de todo, de todos, soy una histérica y me duelen los ovarios...

divendres, 2 de març del 2007

muáh


Mi hermana se llama Javiera, pero para mi es mi "jilguerito" desde que tiene uso de razón; no me importa que se rían de nosotras porque nos decimos nombres raros, porque somos hermanas y nos entendemos muy bien, aunque a veces nos sacamos los ojos, como todas las hermanas del mundo.

Hoy pasé un día genial con ella, fuimos a comprar sus cosas para el colegio y descubrí que tenemos gustos 100% diferentes, lo que hace que salir a comprar juntas sea un lío, pero es entretenido de todas formas. Después fuimos a hacernos masajes a un spa y nos quedamos dormidas como dos horas, hasta que mi papá nos fue a buscar y nos sacó en calidad de trapo, pero un trapo relajado y feliz.

De camino a la casa nos hicimos esta foto, un día después del cumpleaños de mi papá, que acaba de tomar camino hacia Temuco, y a quien no veré hasta entrado abril, pero bueno, así es la vida...Fue un día genial y mi jilguerito es la mejor.

dilluns, 19 de febrer del 2007

[...]

No sé por qué, o tal vez si sé, pero siento que algunas veces me abandonas. Siento que en ocasiones soy lo último en tu lista de prioridades; y he llegado a sentirme sola, angustiada, llorosa y ansiosa. He estado comiendo más de lo normal, pero no tengo hambre ni el 50% de las veces, y me siento mal, y lloro, pero no sé qué más hacer.

¿Cómo quitarte el derecho a hacer tu vida? No puedo, lo sé, pero soy tu "niñita chiquitita". Soy yo, tu "pollo con pecas", ¿me ves? No creo ser invisible de un día para otro, porque no lo soy; porque sé que me extrañas, lo dices y lo siento; pero es tu escudo, tu maldito escudo. Dices que hay que distraerse para no echar de menos, ¿en qué mundo estás, mi amor? Mírame, mírame un vez y date cuenta de cómo estoy.

Es cierto que tengo un poco de culpa. Claro, me pasa por desorganizada, yo iba a verte hace dos semanas y no pude, ¿por qué? ¡sabemos por qué! El sucio dinero lo controla todo y yo no puedo viajar, ni tú, que tienes cosas que hacer y yo lo entiendo. Siempre entiendo todo, soy tan comprensiva, es mi mayor virtud y mi peor defecto. Me juega en contra la mayoría de las veces, pero ¿a alguien le importa lo que me juega en contra? No, a nadie. Sigamos.

Te amo, lo sabes. Me amas, lo sé, lo tengo claro, como tengo claro que no me lo dices con frecuencia porque sufres y te sientes mal. Yo entiendo, Diego, siempre entiendo. Puedo callar y evitarte una noche de insomnio, que prefiero tenerlas yo antes de saber que no estás bien, porque te amo desde que sé que mi corazón late, desde que sé para qué me sirve el útero...incluso te amo desde mucho antes de conocerte, porque te soñaba, ¿sabías eso?, ya era hora que te enteraras.

¿Qué es lo que no funciona? Dime, por favor. Quiero saber por qué me angustio, por qué a veces tomas todo de forma tan simple y yo me ahogo en un vaso de agua, ¿dónde quedó mi cable a tierra? ¡Mierda, lo perdí! ¿Dónde? No sé. Debe haber quedado en el 202 del edificio rosado, en Miguel Claro, cerquita de Bilbao, ¿te acuerdas? Yo estaba nerviosa, pero te tenía a ti abrazándome fuerte, y había viento, y yo con tu camisa morada, porque se me congelaron las pechugas desnudas y tú fumabas por la ventana. Yo te veía y no quería salir de ese momento nunca...Ahí perdí un poco la cabeza, no sé por qué, ni tú lo sabes.

Y me mirabas tanto a los ojos que me apretaba el estómago. Yo quería que te quedaras, y tú querías quedarte, pero no podías...Otra vez fui comprensiva; me dejaste tu camisa, y dormí con ella toda la noche, con tu olor pegado en toda mi piel, feliz, porque vendrías a buscarla mañana (que era miércoles) y veríamos "El perfume" abrazados en el sofá.

Yo siempre intento hacerte feliz, ¿sabes? Todo el tiempo pienso en qué te haría más feliz a ti, en qué sería lo mejor para los días que podemos vernos. Cine o playa, cena o vino blanco...y así, pensando, se me van minutos y horas en las que podría hacer cualquier cosa, pero te prefiero a ti, a ti, ¿lo entiendes?

Ahora estoy angustiada, voy a llorar, me duele la cabeza, tengo insomnio. Cuando logro dormir tengo pesadillas, estoy celosa, ¡celosa, yo! Eso era algo casi imposible, pero siento celos de ellos, de todos, de tus compañeros de banda, de tus amigos, de tus hermanas, de tu madre...siento celos de los que pueden verte un minuto todos los días, de los que pueden intercambiar momentos mientras yo estoy contando los días para verte. Es injusto, ¿no ves?, pero nadie dijo que la vida era justa, y acá estoy yo, con mis Kleenex y un cigarro.

Te echo de menos, te quiero acá, quiero que me digas que no soy lo último de tu vida. Quiero DEMOSTRACIONES, no quiero exigir, pero lo estoy haciendo, porque estoy sensible y en 4 días me va a llegar, ya sabes, la "odiosa", sí, ella. Necesito tu voz, necesito un beso de buenas noches, unos mimos y tus dientes en mi nariz. Me siento mal porque te necesito, me siento mal porque no me has llamado, porque estás ocupado y lo sé, ¡yo siempre entiendo!

Tengo náuseas, tengo lágrimas...Te extraño.

dissabte, 17 de febrer del 2007

La ventana


Esta es la vista que hay desde el balcón de mi casa en Reñaca, ¿es bonito, no? A mi me gusta, porque es todo tan tranquilo, porque nunca hay más ruido que el del viento y de las hojas, de los niños de la casa de junto que juegan con una pelota los días sábado y yo les dejo el portón sin candado por si cae su pelota en mi jardín, para que entren y la busquen con total tranquilidad, que a mi nunca me han molestado los niños.

Hace unas semanas, cuando estuve allá por el fin de semana, estaba asombrada de que mi jardín no hubiese muerto después de dejarlo tanto tiempo sin echar una gota de agua ¡y en verano!, pudo haber sido casi fatal para todas mis flores y mi césped. Pero creo que tuve mucha suerte de que el jardín, en lugar de estar muerto, sólo esté "semi maltrecho", y sospecho que los niños de la casa de al lado estuvieron ahí, porque encontré una bolsa con papeles de dulce metidas en mi basurero.

Quizás vieron la casa sola y quisieron ir a jugar, de paso me cuidaron las plantas, así que como regrese voy a llevarles algo en agradecimiento, porque cuando estuve allá, o no estaban, o estaban aprovechando la playa, que está tan cerca que no ir sería considerado casi un crimen veraniego.

Recuerdo que cuando estuve allá, el clima estaba tal y como en la foto. Creo que ese domingo en la tarde pude congelarme, pero no fue tanto tampoco. Estaba mi papá de visita por estas tierras y quería ir a comer "un pescado como lo hacen en los puertos", así que toma el auto, cinturón, Simply Red y un cigarro. Partimos, con frío y todo, hasta Valparaíso, porque mi papá quería pescado. A fin de cuentas resultó ser buena opción para todos, excepto mi hermano, que no quiso ir, "que prefiero mi casa y mi clima" y muchos bla, bla, bla.

Pastel de jaiba, pescado con champiñones y hierbas; entre otros platos que pedimos ese día. El vino estaba increíble, digno de haberlo escogido mi padre, y mi mamá se hizo de un sour tamaño "mini", porque "no me gusta mucho, pero acompaña la comida", así dice ella y yo me reí, porque mi hermana menor, tan compuesta y todo como es ella, se largaba a reír diciendo que mi mamá estaba loca, que siempre le llevaba la contra al mundo, y creo que así es, siempre lo ha sido y no hay de qué extrañarse.


De vuelta yo venía con un frío que ni te imaginas, que el viento corría y los turistas a los que tanto detesto estaban todos del mismo color naranja, con el pelo hecho un hilar casi imposible de desenredar. Así estaban todos, era el "look turista quinta región 2007", y a mi me hacía reír, porque si lo pienso bien, mis padres eran turistas en su propia tierra, pero es que no lo visitaban de un tiempo ya. El que vivan en otro lugar del mapa no los hace extranjeros ni mucho menos, que la tierra, y la playa, le daba la bienvenida a quien llegara; que acá se recibe bien al forastero, dice la canción. Y es cierto, Rebe y Fran pueden dar completa fe de ello, que si no me creen, pues pregúntenles y tendrán una respuesta favorable.


Me fui a la playa un rato, la arena de frente al Telepizza, donde me fui una vez con mi compi, Melissa, que ayer estuvo de cumpleaños. Prendí un cigarro y la gente ya empezaba a hacer el desfile por la avenida; yo me quedé sentada y mi papá tenía cara de no querer irse, porque le gusta el verano con playa y tenía que regresar a lo de siempre, a morir de frío en febrero, porque allá donde vive sí correspondía tener frío, pero no donde estábamos. Recuerdo haberlos visto tan felices, que me daba pena no tenerlos allí todo el año, ni a ellos, ni a mis hermanos, sobretodo a mi hermana, que era la que más insistía en quedarse.

Volvimos a mi casa, "mi casa", la que yo armé con mi propio orden, la que yo pinto, decoro y limpio; mi casa, en donde todo hace ver que yo vivo ahí, donde están mis fotos, mis libros, mi cama de la colcha blanca, mi play station que ya no sirve para nada...ahí quedó toda mi vida, porque desde hace un tiempo emprendí vuelo, y me costó un poco, pero logré tener esos exquisitos instantes de soledad en mi lugar propio...y me hizo feliz haber estado allí con mi familia, que conocieran un poco qué era de mi en estos años viviendo sola, que vieran que puedo con todo, que hicieron buen trabajo y que acá estoy, bien y contenta.

[...]Me preguntaba papá por ti, y yo evadía y evadía; me preguntaba cosas, me decía que te tenía buen rollo, que te iba a invitar a pescar o no sé...a ver el fútbol. Decía que quería pasar tiempo conmigo, con nosotros; pensaba, seguramente, que ya me había hecho mayor y que cualquier día le venía con algo que lo infartara, pero ¡viejo! Hola, acá desde el planeta Tierra, tengo veintinadas recién, no vengas con cosas, no me jodas, no me preguntes tonterías. "Y si me preocupo de ti, ¿son tonterías?", no lo eran, de eso estamos seguros.

No volvió a preguntar, aunque de vez en cuando me dice que quiere enseñarte a hacer un adereso de ajo para la carne, porque sabe que te gusta; no sé por qué, pero te los ganaste y no hiciste nada. Eres un sol, lo sé y ellos lo saben, y mamá te quiere, y yo te amo, ¿cuándo vuelves? Te estoy esperando, te tengo un regalo, son varios, los he ido juntando y, bueno, no sé, regresa, que quiero abrazarte.

divendres, 16 de febrer del 2007

Lluvia de verano

Desde anoche que acá llueve, y es genial porque no hace ese calor que dices que te vuelve loco algunas veces; ese calor idiota que te hace dolor la cabeza y que te pone de mal humor. Hoy no, hoy es diferente y es genial.

Sería lo máximo que estuvieras acá y vieras todas esas gotitas caer por la ventana. Hace frío, ¿sabes? Creo que hay unos 10ºC [y una sensación térmica de menos], pero está todo bonito; incluso tengo un antojo, de esos antojos de los que siempre te ríes. Hoy quiero comer lentejas, con butifarra negra y tomate con orégano, es rico, ¿no te parece? A ver y después lo acompañábamos del vino ése carísimo que mi papá me regaló a pito de nada, pero que me hace agua la boca de descorcharlo.

De pronto se despeja el cielo y cae un rayo de sol. Sería bonito que lo vieras, porque afuera hay olor a tierra mojada, a árboles con fruta y flor aún, como cuando es medio otoño y medio verano aún; así mismo, ya sabes bien, en Santiago huele igual algunas veces. Es como si de pronto algo me quiere decir que tendré un buen invierno en casa, y si es así voy a darle ofrendas a la tierra plantando flores para la primavera, en agradecimiento, tú me entiendes, ¿no?

Siempre me recuerdas que es mi forma de sentir las cosas simples lo que te enamora más de mi. Debe ser así; debe ser que escribo mientras espero que la lluvia no cese, porque el cielo está tan azul y tan rojo que estaba anoche, que hubieras flipado de sólo mirar. Y en la piscina había un reflejo medio rosado, era muy lindo, ya lo verás cuando vengas, otro verano, o en invierno, no sé...cuando quieras venir, o cuando yo te obligue y te traiga de los pelos, viendo tu carita de pánico escénico frente a mi hermano. Sé que le temes, pero ya hace muchos años que sabes cómo es...

Esta lluvia está maravillosa, ¡Dios mío, gracias! Esque no te imaginas, no puedes ni siquiera armar la escena en tu mente, porque esto es tan especial, que cuando tengas una lluvia así frente a tu nariz, recordarás que escribí esto vestida con el chandal negro que me regaló mi mamá en navidad, y con un short cortito, porque es verano y por más que haga frío hay que respetar la ropa [risas]. Llevo unos calcetines de esos que seguro no te gustan "porque tienen mucho color", pero de todos modos sé que estarías feliz de estar acá y ver esto que yo veo, sentir estos olores, y disfrutar segundo a segundo cada color.

Ahora tengo un disco de Simply Red, y sé que no te gusta, pero luego me hago de uno mejor, que ya he ido aprendiendo de tus lecciones de "Cómo escuchar música decente". Cuando aprendo algo nuevo y lo notas me siento tan feliz, es como que siempre aprendo cosas nuevas contigo, aunque no sé si has aprendido algo positivo de mi, porque cuando te digo que eres un perdido [y sí lo eres, no me lo niegues], me respondes algo como: "antes de concoerte yo no era así"...¡Desvergonzado! Te conozco desde crío, no me vengas con esas, que sé muy bien que lo haces por matarme de risa, pero no es justo...Eres un perdido y punto [y yo aprendí eso de ti, jajajaja].

[Regreso más tarde, que mi hermano quiere el pc]

dimecres, 14 de febrer del 2007

Nuestra Historia

A ver cómo empiezo todo esto...

Un día te conocí y no sé cómo, pero supe que estaría el resto de mi vida atada a ti. Era algo entre idiota y muy loco, pero no podía evitarlo. Eras mi amor de quinceañera, que apenas había dado su primer beso durante un juego de niños, y que le tenía un cierto rechazo a todo lo que se acercara a una relación amorosa.

Pero apareciste tú, Diego, y todo lo que tenía tan bien estructurado desde mi feminista y cerrado punto de vista se me fue a la puta mierda. Si hiciste algo o no, eso sólo Dios lo sabe, pero mi vida nunca volvió a ser la misma; esos ojos verdes tan brillantes de tus dieciocho años me tenían atrapada y yo no podía escapar de ti.

Un fuego volcánico incontrolable se adueñó de mi útero, de mis huesos, de mis labios y no podía controlarlo. Intenté mantenerme compuesta el mayor tiempo posible y de eso tienes completa conciencia; yo siempre fui una persona de pensar mil veces antes de hacer algo, pero ese día te besé entre la mirada de una pareja lesbiana que estaba frente a nosotros, en el mismo parque, escondiendo su amor entre los árboles del Forestal...Y nosotros, de frente a ellas, sin nada que perder, encerrados en ese beso que yo te dí no sé de dónde.

Fui la peor de las atrevidas, lo sé. Apenas nos conocíamos y yo ya había probado de tu boca un sabor que nunca iba a olvidar ¿Cómo iba yo a coserme los labios si te tenía ahí? Hubiera sido el peor de mis pecados el no haberte dicho que me tenías en un ensueño. Te lo dije, me miraste y tomaste tu bicicleta roja, aún la recuerdo; me diste una mano y me dijiste con los ojos rojos: "Tengo que irme".

Sentí por un momento que te escapabas de mi, que no querías volver a verme y que yo había arruinado esa tarde de viernes veintitrés con el beso idiota que se escapó. Te pedí diez minutos y me diste cinco, mientras revisabas en tu bolso si llevabas todos tus discos y tu flauta estaba afinada. Tocabas mientras yo intentaba decirte que te quería y que por favor no te fueras.

Un beso en la frente y un "hasta pronto" fue lo último de ese día. Ya era pasado de la hora de tus clases de música y tenías que llegar en menos de media hora a Providencia, pero creo que en ese momento tampoco te importó. Lo sé, porque te conozco más que a mi misma, no querías dejarme, pero te fuiste, mientras yo me perdí entre el eco de los buses y el metro Baquedano lleno de santiaguinos furiosos intentando subir a los vagones en hora pico.

De ahí pasaron mil y una cosas. De mi amor nació el tuyo, o del tuyo el mío y así. Me enamoré y te enamoraste, pero la vida no era simple y nada ni nadie es perfecto. Los putos "pero" aparecían a la orden del día. Tú en tu primer año fuera del colegio y yo en primero de media; era todo una locura, el escapar los fines de semana para poder verte, porque yo no había nacido santiaguina y me lamentaba por ello mil veces entre los barrotes de la ventana en casa de mi papá.

Un día de tantos decidiste dejarme, así sin más explicaciones. Mi mundo entero se fue a la misma mierda y tenía muchas más cosas que enfrentar de allí en adelante.

Llegué a ser tan amiga de mi mamá, que le contaba todas y cada una de las veces que lloraba por ti; la llamaba todos los días por teléfono para que me contara cosas guay, pero al final todo lo que hacía era preguntarme por cómo estaba yo, si me acostumbraba a vivir sola con mi papá y si estaba más flaca que antes.

"Estoy más destruída que antes, mamá. Estoy hecha la misma bolsa de lágrimas que te dejó una vez."

Mi papá no sabía qué hacer conmigo, porque se sentía un mal padre, por no entender lo que yo sentía ni descifrarme los pensamientos. Y tú no estabas...

Sé que no sólo se te hizo difícil dejarme, sé, además, que nunca dejaste de pensar en mi. Sé que te perdiste entre sábanas ajenas y que tocaste a otras; sé que las besaste pensando en mi mil veces y sé que todos tus deseos estaban enfocados en mi cuerpo de niña y no en los de esas mujeres con curvas impresionantes. Tú preferías mil veces mi cadera no desarrollada y mis pecas; te gustaban más mis ojos cubiertos por unas gafas de pasta, que las miradas perfectas de las mujeres preciosas con las que dormías...

Y para mi era lo mismo. Nunca pude querer a otra persona, por más que lo intenté, siempre estabas ahí, era como si me persiguieras hasta en los sueños. Cada letra y cada palabra que escribí en esos cinco años eran para ti. Todo era para ti, mis dibujos, mis composiciones, mis cuentos, las letras, la poesía y las lágrimas.

Cada noche de fiesta vacía que me di con mis amigos, cada vodka que me tomaba al seco llorando en la casa de Samuel, cada porro que me tiré con la Valo...Cada noche que las sábanas me quemaban la piel porque no estabas, todo, todo era por ti. Y no me arrepiento de nada, lo juro.

Sé que cada día de esos cinco años sin tí me sirvió para crecer un poco, o para retroceder otro tanto necesario. Pero te doy las gracias infinitamente, mi amor, porque si no hubiéramos pasado ese largo tiempo separados, no valoraríamos cada minuto juntos como lo hacemos ahora, ni cada beso de esos pequeñitos que nos dimos en Santa Isabel el veinte de diciembre...

Toda esta historia nos ha servido de algo. Quizás no te lo he dicho aún, pero cada minuto que pasa y sé que estás del otro lado del teléfono escuchando mi voz o leyendo cada uno de los textos que te doy a diario, estoy más segura de que será contigo con quien haga el amor escuchando a Chopin, y sé que contigo despertaré todas las mañanas durante setenta y ocho veranos más.

Sé que dentro de algún tiempo tendremos que despertar a mitad de la noche y hacer el turno para la mamadera del mayor de nuestros hijos. Y sé que siempre tendremos un tema de qué hablar, un domingo para escapar solos o una cena de viernes con tres niños y un perro jugando en la sala, mientras me besas con sabor a un buen Sauvignon Blanc, ese que nos gusta tanto.

Gracias por todo, Diego.

dimarts, 13 de febrer del 2007

[XXVII - XXX]

"Me ignora", fue el primer pensamiento que se le vino a la mente luego de notar los bruscos cambios que estaba sufriendo su carácter, su trato con ella, las palabras, la ausencia de todo ápice de lo que, hasta hace muy poco, era su mayor felicidad.

Estaba ausente, ya no hablaba igual ni reía con las mismas cosas. Probablemente, ya no le entusiasmaba la idea de salir juntos, o puede ser, tal vez, que tenía algo guardado de lo que no quería hablar. Las razones sobraban, las conclusiones podían llegar a un sinfín de puntos distantes; el
problema era que a ella le afectaba mucho más de lo que podía imaginar, y de pronto se veía llorando en el escritorio, pensando en cómo preguntarle, en cómo hacerle ver que ya se había dado cuenta del cambio...y craneando en su mente mil y una formas de no resultar invasiva.

Y él no aparecía.

Ya eran casi cuatro días de angustia, del hilo delgado del que le pendía el corazón, de la piedra bloqueando la garganta y vías respiratorias. Cuatro días. Entretanto, él no hacía nada más que evadir, ignorar, hacerse de algunas excusas tan graciosas que ni un niño las hubiera creído. En parte,
ella pensó que él quería ser descubierto, quería que le preguntaran, quería lograr algo; quizás, desahogarse, escapar o algo similar.

De un mar de sonrisas su vida se hizo un océano lagrimal indescriptible. Su seguridad se fue al suelo y sus ilusiones se fueron guardando donde pudieran estar seguras de no hundirse entre tanta angustia.

Pasaba la hora, pasó el día y ella sentía que se le estaba viniendo el mundo abajo. Empezó a culparse, a pensar si había hecho algo mal, si había dicho algo que le molestara, si ya no era lo suficientemente bonita, si ya no era interesante o si, tal vez, él ya tuviera otra compañía. Este último
pensamiento era el menos probable, conociéndolo como lo conocía, pero el que más le aterraba.

Se estaba sientiendo estancada, inútil, insulza e intentaba pensar en otra cosa. Salía con una de las amigas a hacer compras innecesarias, para no pensar en ese asunto que la agobiaba; por otro lado, la amiga notaba la disconformidad y el desasosiego del que estaba siendo presa.

"Estás desfigurada como nunca" fue lo único que pudo decir antes que ella se fuera contra el respaldo del asiento del auto, echando lágrimas infinitas de tristeza. Incluso fue cobarde, porque no le dijo todo como había sido; pensaba que no debía prejuzgar sin haber hablado antes con él. Ella era
justa y él merecía el beneficio de la duda.

Más fueron las horas que se deshizo pensando en la situación, que las que había dormido en los últimos días. Tenía el cuerpo cortado en cuatro y los ojos tan rojos que parecían pimientos.

...En el fondo ella lo sabía todo y no quería abrir los ojos...

A veces la realidad suele presentarse en la forma que más hiere a las personas. Algunas logran asimilarlo y otras se escudan en su cobardía, en las excusas y en mentiras piadosas. Hay otras personas que vomitan su dolor y su alegría en pedazos de papel que luego tiran a la calle para que otro los encuentre y aprenda un poco de la experiencia ajena.

¿Hay alguien que quiera enseñarle a vivir?

Su castillo se va cayendo a pedazos, los cimientos ya no le dan más y el peso que carga en los hombros le ha ido destruyendo la columna de a poco. Su cervical se está deformando y la cruz que carga es cada vez más pesada. Siente que debe actuar, que debe hablar, que debe hacerle ver su apoyo y su amor. Pero nada de esto es posible si no hay dos partes que pongan los brazos para cargar con los pesos que la vida les pone por delante.

No hay conciencia capaz de soportar tanto, ni hay frases más tristes que las que puede escribir una persona que se lleva toda la pena a un baúl...y la esconde. Oculta sentimientos, verdades, mentiras, insultos, gritos, lágrimas y apologías...y lo hace por temor de verse vulnerable al resto; quizás a la
familia, a los amigos que nunca supieron de la existencia de quien estaba del otro lado y que le veían como alguien tan fuerte y autosuficiente, pero no era cierto, porque él no era más que una persona temerosa de lo que estaba viviendo, y ella, sólo un personaje más en esta historia de nunca acabar.

Era ella, la que debería obtener el título de mártir, pero no lo quería. Era ella...la que lloraba desconsolada en el hombro de la única persona que quiso escucharla; era ella, la que se iba envenenando la sangre con licor y liándose cigarrillos a mano cuando quisiera sonreír.

Lamentablemente, la única sonrisa de la noche se la dió el efecto de la hierba entrando desde el cerebro hasta el estómago, haciéndole trizas las entrañas y provocándole un dolor físico tan fuerte que no podía soportarlo.

Fue entonces cuando apagó la luz y alguien escribió esta historia de desenfrenado dolor e impaciencia. Y ya todo estaba hecho, no había remedio más que esperar, si es que él aparecía sonriente para decirle que todo estaba bien y que esto no fue más que un mal sueño.

[IN] Dependencia v/s Libertad

Uno no tiende a cuestionarse hasta que las cosas suceden y luego las piensa, desfragmente, analiza, comprime, desbloquea y vuelve a analizar. El cuestionarse es siempre positivo, desde mi punto de vista, o al menos creo que que puede traer algo más productivo que dejar las cosas volando y perdiéndose en el aire, porque entre el pensamiento y la química van desapareciendo y queda todo inconcluso.

Y nos cuestionamos. Cuestionamos las acciones, lo que fue y lo que; qué estuvo bien o qué estuvo mejor, incluso lo que estuvo mal, los excesos, los tiritones vocales y esas cosas que uno no piensa hasta un rato después, hasta el otro día, o quizás un mes después. Todo dependerá de la capacidad
de las personas.

Entonces pensamos y nos preguntamos, precisamente anoche, antes de decirnos adiós por algunos días...¿Será que me excedí yo en algo? ¿Se pasó del límite? Esas eran las preguntas más frecuentes sobre uno de esos días; días de aquéllos en que vi esa serie divertida que dan en la noche por última
vez. Eso es parte de mi sentimentalismo extremo, es mi culpa, porque me acostumbré a verla en el sofá con él, en Santiago, cuando me reía despacito por si se había dormido y me abrigaba con el brazo rodeándome el cuello y su mano en mi cara. Ahora no prendo la tele a la una, porque no está.

"Uno sólo llega hasta donde el otro permite"

Es como decir que la libertad de uno termina cuando comienza la del otro, pero en este caso es distinto. Nadie bloquea ni limita la libertad de nadie, sólo son acciones que pasan y que quedan. Es que hay cosas que no se controlan y por muy poco tiempo que haya entre una cosa y otra, sólo se
sucede lo que debe ser. Quizás uno piensa en qué va a pensar el otro, si le estaré coartando el espacio o algo como eso, y no.

Sé que controlo mis acciones hasta cierto punto, y sé también que no me dejo influenciar, es más, mayoritariamente por no dejarme influenciar me gano el mal rollo de los manipuladores, pero me importa tan poco que se corta el tema. El caso final es que debería saber desde ahora y para el resto del tiempo que yo soy la única dueña de mis acciones, de lo que YO quiero y de lo que no. Entonces, todo lo que pase, pasó o pasará será por plena desición mía, por lo que no hay un límite establecido entre lo que podemos decir y hacer tú o yo, ni ahora ni después.

Eres libre de llegar hasta donde quieras, porque está la completa autorización para que lo hagas, sin dejar en desnivel lo que quiera yo. En fin, el asunto es que puedes tener la conciencia tranquila, porque todo lo vivido contigo ha sido genial, y te amo.

Gracias

Me gusta contarle mis cosas, porque sé que me entiende y que le importa lo que pase conmigo. También me gusta escribir y saber que me lee, aunque a veces me sorprende saber que lo hace; me gusta saber que confía en mi y que sabe que puedo orientar algunas situaciones, como él puede orientar otras.

Siento que no tengo vergüenza de nada, que cada una de mis acciones fluyen por sí solas. De pronto creo que me dominan y que ni el mayor poder de razonamiento las pueden controlar. He hecho cosas que nunca antes hice, porque simplemente me dejé dominar por algo que llevo dentro y que no sé qué es, pero me hace sentir bien.

Cuando está cerca me siento más YO que nunca en mis viente años y meses sobre esta esfera. Soy todo lo que quiero ser, y no me molesta en lo absoluto; digo lo que quiero decir y lo demás es algo que va saliendo desde dentro; no sé, hoy le pregunté si no me creía loca después de leer una de
esas conversaciones que tengo conmigo misma y que le pasé para que viera. Creo que hasta le hizo gracia, y estoy segura de que esbozó la sonrisita ésa que le conozco tan bien, mientras leía el turro de chorradas que puedo escribir en una madrugada.

Y a mi me da igual, porque sé que no le molesta; porque cree que no estoy loca y que, al contrario, soy más cuerda que nadie, aunque eso es algo que yo aún me cuestiono. Quizás yo no sea cuerda y el loco sea él que me cree chorrada tras chorrada. Y me vuelvo temible si quiero escribir sobre terro y
bla bla. Pero no viene al caso.

Ahora sé que no le importa que hable de sus pecas con mi otro yo en un arranque de "necesito hablarme a mi misma". Sé que le hizo más gracia mi comentario de hoy cuando le confesé que una vez creí haber hecho algo malo, y no era así. Dice que hay cosas que se ven desde el razonamiento lógico, a las que ambos le intentamos buscar la explicación. Y de la lógica dentro de lo que parece ilógico...

"Eso es amor", dice mi abuelo León. Últimamente me ha dado por escribirle sobre mis acertijos mentales y los que tengo cuando estoy con "él", entonces al leer mis correos, mi abuelo toma el teléfono y me dice: "es amor", antes de colgar y luego negarse a responderme las llamadas. Es un viejo zorro, como diría mi papá. Y es cierto, es que sabe más que muchos.

Y será amor, será que me siento cómoda; será que siento que he estado toda la vida con él al lado, aunque sepamos por "lógica" que no ha sido así, pero es que yo siento que el hecho de saberse uno al otro provoca esas reacciones que tengo yo. Dios o quien sea, lo sabe, yo no me domino, porque me manda el corazón y no soy dueña de algunas acciones locas mías, que hasta a él le extrañan tanto como a mi, ayer me lo dijo y asentí.

Alguna vez pensé haber hecho algo malo y no fue así. "Es raro, pero es bueno", voy a grabarme la frase clave que mencionó en la tarde, porque tiene razón. Yo debería pensar menos y actuar más, que al caso sé que le encanta.

¿Y si hago algo mal? ¡Qué importa!
No me interesa, porque cuando me dijo que quería un beso y yo también lo estaba pidiendo a gritos desde dentro, sentí y descubrí que nos une algo mucho más fuerte de lo que alcanza a captar la "mente" humana, o bien, el corazón. Hay una fuerza que une y crea lazos que pueden ser indestructibles, que alimentan situaciones y hacen de un día normal algo genial, estando lejos o estando cerca, entregando todo sin pedir mucho a cambio. Quizás se desnivele, o quizás no. Eso es un detalle.

Já, y cuando me preguntó si le temía...Eso sí fue algo acertado, pero: "No tengo miedo de nada", y a eso agréguenle un par de melodías para que suene a canción de tono burlesco. Yo a él lo quiero, lo amo y lo amaré por setenta y ocho eneros más, comiendo gomitas y helado en el sofá; viendo películas en las que más de la mitad me las trago a lágrimas, mirándonos la cara con ojos pequeñitos y pecas, muchas pecas; y en setenta y ocho eneros más, quizás con unos lentes aumentados, volveré a leer esto y él estará oyendo con los labios pintados de risa, o con el beso que me pidió en la tarde, con sabor a helado de frambuesa y tinte de piel dulce.

Me gusta que exista, que me haga escribir, que me lea, que me dé música, que me hable de cine; que le guste Poe y King, que quiera ir a la playa conmigo en febrero, que le encante el ajo tanto como a mi y que no le importe que yo coma todo el día, porque gorda o delgada me seguirá queriendo, como yo lo quiero a él, aunque su "exitosa carrera deportiva se viera afectada por el esguince de tobillo" [risas en ironic mode on]. Y me gusta que odie la música que escucho, porque sé que lo hace reír que ame a Oasis, si para su gusto son unos ·$&%$&·$& y que me gusten las voces de mujeres inglesas que cantan, porque dice que soy tan ronca que tengo voz de niño...y sí, tengo voz de niño, hablo estupideces en gran parte del día porque se me va la olla, y me escribo cartas a mi misma cuando me siento sola (y soy patéticaaaaa!), pero soy feliz...

Soy feliz, y es su culpa.